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Notas de la Directora
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Dirigir la segunda temporada de TABÚ LATINOAMÉRICA ha sido para mí un privilegio y un placer enorme. No sólo demuestra que con la primera temporada supimos cómo entretener, sorprender y cautivar, sino que es evidencia de que el público de América Latina sí busca conocer más sobre sus culturas y sobre sí mismo. No tenemos que salir de nuestro propio continente para encontrar historias y personajes tan interesantes y variados como la rica cultura que nos une y nos diferencia a la vez.
Esta segunda temporada fue otro reto personal y profesional; tuvimos que identificar y desarrollar historias que podrían representar el fascinante mundo del tabú.
SOBRE CUERPOS ALTERADOS
Era inevitable querer encontrar más personas que pudieran compartir sus vidas y sus cuerpos para la presentación de este deslumbrante tema. Para esta temporada, estaba empeñada en encontrar una mujer que nos pudiera impactar a todos con su cuerpo y su estilo de vida. Y la encontramos: Mary José, 35 años, de Guadalajara, México. Esta "mujer vampiro" lleva dos décadas modificando su cuerpo y aún no ha terminado su proceso.
También encontramos a una familia en Bogotá cuyos miembros todos han modificado sus cuerpos: todos, ¡incluso los padres de 60 años! A pesar de que la modificación corporal sigue impactando mucho a nuestra sociedad, cada vez es más notorio de que se trata de un acto mucho más profundo que una moda o una tendencia pasajera. La modificación corporal va acompañada de una manera de vivir y de un estado espiritual.
SOBRE CUERPOS ÚNICOS
Este episodio es diferente de los demás porque aquí el tabú no es una selección propia del individuo sino una dura condición de vida que les tocó a estas personas tan admirables. ¿Cómo llevar una vida "normal" cuando se nace con un cuerpo único y totalmente diferente a los demás?
Asdrúbal es el hombre más alto de Colombia, mide 2.40mts (y sigue creciendo); Adriana nació sin brazos y a Jesús lo confunden con un "hombre lobo" debido a la gran cantidad de vello facial que tiene.
Escuchar sus historias no fue fácil. Cuando entrevistaba al "hombre lobo", estaba a mi lado su hija Shely de 8 años y aunque no estaba contemplado conversar con ella, se me ocurrió preguntarle si estaría dispuesta a contestar unas pocas preguntas y dijo: "por supuesto". Aunque sólo le hice 3 ó 4 preguntas, sus respuestas fueron lo suficientemente fuertes como para conmoverme y hacerme llorar. Sin duda alguna, la conocerán en el episodio.
Las vidas de todos los que salen en este programa no han sido libres de sufrimiento, burlas y críticas. Pero ellos son mucho más fuertes que la mayoría porque luchan a diario y saben que sus cuerpos les presentarán todavía más dificultades con el paso del tiempo.
SOBRE NIÑOS EXCEPCIONALES
Por primera vez trabajamos con niños en un episodio de Tabú Latinoamérica y fue una experiencia hermosa. En general, los niños son transparentes, honestos y francos; y eso vimos y sentimos con Andrew, James David y Mariana. Cada uno de ellos nos invitó a vivir cerca de ellos durante varias jornadas mientras seguíamos su día a día con la cámara.
Casi ni se daban cuenta de que estábamos allí; filmándolos. Seguían con lo suyo de la manera más natural y espontánea. Incluso una de las entrevistas más gratas para mí fue la que hice con la pequeña Mariana de ocho años. No sólo es encantadora -hasta cantó frente a la cámara- sino que es dulce, inteligente y ya tiene una voz muy propia. El material de este episodio habla por sí solo y estoy segura de que va a encantar, sorprender y logrará ponernos a pensar: ¿Qué define la niñez? ¿Cuándo empieza y cuándo termina? ¿De dónde nace el tabú de ser un niño diferente?
En este rodaje encontramos que hay niños que desafían las normas de la niñez y empiezan a explorar roles de adultos desde una edad temprana. Desde un niño genio y un niño mago hasta a una concursante de un reinado de belleza, este episodio sigue las vidas de tres niños excepcionales y la manera cómo retan los límites de la niñez tal como la conocemos.
SOBRE TRIBUS URBANAS
Góticos, Punks, Emos y Otakus; mucho se escucha de ellos, pero aprendí que poco se sabe realmente. Fue una experiencia fascinante conocer personas adscritas a estas subculturas y entender cómo la sociedad los ha representado erróneamente en los medios.
Aunque se visten de manera radicalmente diferente a la mayoría, aunque les guste una música que pocos hemos escuchado, aunque su maquillaje y peinado podrían asustar y chocar, son personas como todos nosotros. Entiendo ahora que el interés y la necesidad de pertenecer a una tribu urbana no es tan diferente a jugar fútbol con un equipo cada sábado y ponerse la camiseta de su equipo preferido cada vez que juegue. Todos tenemos la misma necesidad de sentirnos parte de algo y de encontrar una "familia" que escojamos por nuestra cuenta.
Sin embargo, no se puede negar que estas tribus se han destacado por su forma de expresarse y sentir: desde de cortarse las venas hasta gritar contra el status quo con un estilo de música que nunca se había escuchado antes. Y también son capaces de elaborar mundos que pocos conocemos. Debo confesar que en la fiesta gótica donde cantaron Stig y Uxoria, sentí el miedo correr por mis venas. El ambiente oscuro, la música escalofriante, los zombies caminando a mi alrededor, las caras ensangrentadas, todo influyó a crear un mundo al que jamás había entrado y del que jamás me olvidaré.